TIPS: La primera recomendación antes de buscar tu Hogar

Antes de comenzar la emocionante búsqueda de una vivienda, es fundamental que las personas den un paso previo que muchas veces pasa desapercibido: hacer un presupuesto detallado. Esta etapa preliminar es crucial para definir cuánto puedes gastar, qué gastos adicionales tendrás que afrontar y qué opciones de financiamiento son las más viables según tu situación económica. Sin una planificación adecuada, existe el riesgo de endeudarse más allá de tus posibilidades, y a largo plazo, puede resultar insostenible.
El primer aspecto que debes definir es cuánto dinero puedes destinar mensualmente al pago de tu vivienda. Para esto, te recomiendo analizar tus ingresos y gastos fijos, incluyendo alimentación, transporte, servicios, ahorro y entretenimiento. La regla general indica que no deberías comprometer más del 30% de tus ingresos mensuales en pagos relacionados con vivienda. Esta proporción te permitirá mantener un equilibrio financiero y afrontar gastos imprevistos.
Es importante también calcular los gastos iniciales que implica adquirir una propiedad: enganche, gastos notariales, avalúo, gastos de apertura de crédito y, en algunos casos, pagos adicionales. Por ejemplo, si piensas comprar una vivienda, el enganche suele ser de un 20% al 10%, este porcentaje puede variar según el banco y las condiciones específicas del crédito. Además, deberás considerar gastos asociados que pueden sumar un seis por ciento aproximadamente, dependiendo de la entidad financiera y el valor del inmueble. Por lo que es recomendable tener ahorros adicionales para estos gastos y también contar con una reserva para imprevistos.
Supongamos, poniendo un ejemplo, que decides adquirir una casa por 1,500,000 pesos. El cálculo de los gastos totales, incluyendo el enganche (en este caso del 20%) y otros costos, oscilaría aproximadamente entre 390,000. Esto cubriría enganche, gastos notariales, avalúo y costos de apertura. Tener un presupuesto bien definido y conocer estos montos te permitirá buscar opciones que se ajusten a tu capacidad económica sin poner en riesgo tu estabilidad financiera.
Ahora bien, existen diversas opciones de financiamiento para adquirir una vivienda, y cada una de ellas tiene sus ventajas, requisitos y condiciones. Conocerlas te ayudará a tomar decisiones informadas que se ajusten a tus necesidades.
Opciones de financiamiento:
Créditos hipotecarios bancarios: Son ofrecidos por bancos comerciales y entidades financieras. Estos créditos suelen brindarte mayores montos y plazos más largos, lo que puede facilitar que tus pagos mensuales sean más bajos. Sin embargo, generalmente requieren un buen historial crediticio y una evaluación de tus ingresos y capacidad de pago. Son ideales si tienes estabilidad laboral y buen crédito.
Crédito Infonavit: Esta opción es especialmente para trabajadores que cotizan en el IMSS. El crédito se otorga en función de tu salario y con base en tu historia laboral, y los pagos se descuentan automáticamente vía nómina. Una ventaja es que, en algunos casos, puedes juntar tu crédito Infonavit con el de un familiar para obtener una mayor cantidad de dinero, facilitando el acceso a viviendas de mayor valor.
Crédito Fovissste: Es similar al de Infonavit, pero está dirigido a los empleados del sector público, como profesores. También se paga mediante descuentos en la nómina y ofrece diversas modalidades, incluyendo crédito tradicional y programas con financiamiento compartido o en conjunto con el beneficiario.
Financiamiento directo con desarrolladores: Algunas empresas inmobiliarias y constructoras ofrecen planes de pago directos, sin necesidad de acudir a instituciones financieras tradicionales. Este tipo de financiamiento puede facilitar ciertos procesos y, en algunos casos, ofrecer condiciones especiales o promociones. Sin embargo, siempre debes revisar claramente las condiciones, tasas de interés y plazos, además de verificar la reputación del desarrollador.
Cada una de estas opciones tiene sus propios requisitos, ventajas y desventajas. La elección dependerá de tu situación laboral, historial crediticio, capacidad de pago y preferencias personales. Por ejemplo, si tienes un empleo estable y buen crédito, un crédito bancario puede ofrecerte mayores montos y flexibilidad en plazos. Si eres trabajador formal, el crédito Infonavit o Fovissste pueden ser opciones más accesibles y con condiciones favorables.
Por otro lado, si quieres un proceso más directo y sin intermediarios financieros, el financiamiento con desarrolladores puede ser conveniente.
Antes de decidir, compara cuidadosamente cada opción, revisa las tasas de interés, plazos y requisitos, y no dudes en acudir a un asesor financiero o a un experto en créditos hipotecarios. También, es indispensable que tengas en cuenta tu capacidad de pago, no solo para cumplir con las cuotas, sino también para cubrir gastos asociados, como mantenimiento, impuestos y futuras reparaciones.
En conclusión, realizar un presupuesto previo, comprender los gastos adicionales y conocer las diferentes opciones de financiamiento son pasos esenciales antes de iniciarte en la búsqueda de un hogar. Una proyección económica te ayudará a evitar sorpresas desagradables y asegura que puedas disfrutar de tu nuevo hogar sin preocupaciones. Prepararte te permitirá tomar decisiones que beneficiarán a tu economía a largo plazo.
Iván Hiram Rodríguez
Asesoría en Comercialización de Bienes Inmuebles
EC0110.02 Certificación: 2639751
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